Datos indican que a lo largo de toda la vida las mujeres dedican más tiempo al cuidado aunque no sean madres. Pero no todos tienen la misma percepción sobre quién hace o debería hacer las tareas domésticas.
La distribución entre hombres y mujeres del tiempo en trabajo doméstico en definitiva ha cambiado. Desde los años sesenta las mujeres realizan más trabajo remunerado y menos trabajo no remunerado, mientras que ocurre lo contrario con los hombres. Ya en la década de los 2000, las mujeres dedicaban, en promedio, media hora menos al trabajo no remunerado al día que las mujeres en 1961-19891.
La maternidad es el factor que más incrementa el tiempo que las mujeres dedican a las tareas domésticas no remuneradas, pero datos revelan que esta carga se mantiene durante toda la vida y continúa aumentando. Mientras tanto, la percepción masculina sobre su participación no corresponde con la de las mujeres.
La maternidad es el factor que más incrementa el tiempo que las mujeres dedican a las tareas domésticas no remunerada.
Del análisis de datos en estudios anteriores se ha concluido, de todas formas, que las mujeres pasan más horas que los hombres en trabajo doméstico no remunerado; las mujeres que conviven con una pareja invierten más horas haciendo tareas domésticas, y ese tiempo se incrementa por cada hijo que tienen. El factor reproductivo es el indicador más importante en el aumento de horas dedicadas a trabajo doméstico no remunerado2.
Datos sobre el cuidado y sus temas de conversación
Recolectar los datos que permitan observaciones como aquella es una de las políticas acordadas internacionalmente para entender cómo se distribuyen ciertos recursos en la sociedad, entre ellos el tiempo dedicado a las tareas domésticas.
La recolección de datos de un tema de esta naturaleza presenta en sí sus propios desafíos metodológicos y prácticos. Ya porque sea difícil documentar ciertas tareas que ocurren de forma simultánea o porque simplemente muchas tareas no se consideren suficientemente importantes como para ser capturadas en un registro. Algunas regiones del mundo tienen mayor trayectoria en la recolección de estadísticas y probablemente también más recursos económicos para hacerlo, y para continuar con el registro a través del tiempo.
La información que podemos extraer de los datos, además de informar políticas, también crea oportunidades de conversación. Por ejemplo, la encuesta del Instituto Europeo de Igualdad de Género (EIGE por sus siglas en inglés) presenta datos que vale la pena comentar. La consulta incluyó a 60.000 personas de todos los países de la Unión Europea en 2022. Estos datos que han sido explorados en artículos anteriores, presentan numerosos elementos por comentar, y un buen ejemplo de encuestas sobre trabajo doméstico.
Los resultados de esta encuesta confirman, que el porcentaje de mujeres que hace tareas domésticas cada día es mayor en casi todos los rangos de edad en España y en la UE. Estos resultados no son novedosos, pero confirman la persistencia del fénomeno actualmente. Pero hay muchas más cosas por comentar.
Otros estudios mostraban que la maternidad es uno de los elementos más importantes en relación a los cambios en la distribución de tiempo dedicado a labores domésticas. Con los datos del EIGE se puede ver que tanto en la UE como en España, las mujeres dedican más tiempo en trabajo doméstico no remunerado desde edades tempranas, y además el tiempo que invierten en ello aumenta a lo largo de su vida, no solo en las franjas de la edad reproductiva.
A pesar de que la maternidad es uno de los factores más importantes en relación al aumento de tiempo dedicado a trabajo doméstico no remunerado, las mujeres pasan más tiempo en tareas domésticas a lo largo de toda su vida, no solo en las franjas de la edad reproductiva.
Algunos otros hallazgos de los datos son, por lo menos, comentables. En el caso de España el porcentaje de hombres que dice hacer labores del hogar cada día es más alto que el de mujeres en el grupo de edad de 16 a 24 años.
Diferentes percepciones sobre el trabajo doméstico
También hay registro de la contradicción en la percepción de quién hace las tareas domésticas o en la creencia de quién debería hacerlo. En España el 68.24% de los hombres dice que hace el mismo trabajo doméstico o más que su pareja. Sin embargo, solo el 54.41% de las mujeres afirma que esto sea así3.
La encuesta incluía una pregunta sobre si estaban de acuerdo con un reparto equitativo de las tareas del hogar entre hombres y mujeres. En la UE alrededor del 90% de las mujeres de todas de las edades estaban de acuerdo. En los hombres se apreciaba un mayor porcentaje que no estaba de acuerdo con la afirmación en cada grupo de edad.
La recopilación de datos sobre el trabajo doméstico es esencial para monitorizar los cambios que se producen en la sociedad y la configuración que requieren las políticas para promover la igualdad. También para conocernos a nosotros mismos, o al menos cuánto de tiempo de nuestras vidas dedicamos a ciertas cosas, como al cuidado, un tema cada vez más importante.
La recopilación continua de datos no solo permite seguir la evolución de las desigualdades, sino también visibilizar las tensiones entre ideales y las prácticas cotidianas. Comprender cómo varían estas dinámicas a lo largo del ciclo de vida y en diferentes generaciones puede arrojar pistas sobre los factores que perpetúan o reducen las desigualdades.
Los datos pueden mostrar cómo es la vida doméstica en la intimidad del hogar y en la acumulación de horas. A lo mejor esa visualización beneficie el proceso de modificación de nuestras sociedades para que el cuidado y las tareas del hogar no recaigan de manera desproporcionada sobre mujeres y niñas (y ya que lo decimos, sobre nadie más), sino que se entiendan como una responsabilidad compartida y esencial.
*Este texto hace parte de una serie sobre el trabajo doméstico.
Referencias
- Kochhar, C. A. B. D. K. (2019). Reducing and Redistributing Unpaid Work: Stronger Policies to Support Gender Equality. IMF. ↩︎
- Ragnarsdóttir, B. H., Kostecki, S., & Gornick, J. (2022). Accounting for the Value of Unpaid Domestic Work: A Cross-National Study of Variation across Household Types. European Sociological Review, 39(2), 262-279. ↩︎
- Online panel survey on gender gaps in unpaid care, individual and social activities- Technical report. (2024,). European Institute For Gender Equality. ↩︎
Johanna Florez (1992). Estudió Literatura en la Universidad Javeriana en Bogotá, Colombia y un máster de periodismo en la UOC. Sus lecturas y aprendizajes algunas veces se convierten en textos para internet.



