La psicoterapia y el enfoque de género

Actualizado el jueves, 14 julio, 2022

Actualmente el feminismo, las nuevas masculinidades y múltiples discusiones sobre género son temas que se incluyen audiencias cada vez más grandes, y conformadas por individuos cada vez más jóvenes. También la psicoterapia se ha visto transformada por el enfoque de género.

Este cambio ha sido posible en primer lugar gracias al desarrollo económico alcanzado en el siglo veinte. Entre finales del siglo XIX y durante todo el siglo XX, el objetivo principal a nivel general se centró en el progreso material, muchas veces a costa de la salud del trabajador y del ecosistema. Ahora, en la era posindustrial, el mundo interior, la salud física y mental, la sostenibilidad y la satisfacción personal aparecen como temas principales en los discursos. El enfoque de género, cuyo propósito también está enfocado en el bienestar asociado al entendimiento de cómo esta categoría nos afecta y cómo modela el mundo.

La psicoterapia, una herramienta cada vez más extendida también gracias a esa nueva ideología del bienestar y el cuidado personal y colectivo, se adapta a las nuevas preocupaciones del público. En la exploración psicológica de las personas en un mundo definido en parte en relación a las jerarquías de género, no podía faltar tener en cuenta la marca que deja esa experiencia social en la mente y la conducta de los individuos.

Algunos estudios exploran, por ejemplo, si las personas que han sido obligadas por psicólogos, consejeros o guías religiosos a identificarse con el género de nacimiento han tenido un impacto negativo en su salud mental. Y se ha concluido que los esfuerzos de conversión de identidad de género son perjudiciales para la salud mental y deben evitarse en niños, adolescentes y adultos. Otros estudios exploran si los géneros y sus diferencias sociales indican que se requiere también de tratamientos diferentes para identidades distintas.

Por otro lado, en uno de los artículos sobre el tema (Psicoterapia y género: ¿hombres y mujeres requieren tratamientos diferentes?) se analizaron los resultados entre diferentes estudios sobre psicoterapia individual a corto plazo interpretativa y de apoyo. El objetivo era investigar los efectos de la interacción entre el sexo del paciente y la forma de tratamiento. Se estudiaron los casos de 88 pacientes mujeres y 56 hombres y se observó que el género del paciente, del terapeuta o la interacción entre ambos mostró tener un impacto mínimo en el resultado del tratamiento. Sin embargo, cuando se comparó el género con el tipo de terapia aplicada, se notó que el éxito de la terapia difirió entre hombres y mujeres. Los hallazgos, concluyeron los investigadores, sugieren tener en cuenta no solo el género, sino también otras variables, por ejemplo, el tipo de psicoterapia aplicada.

En general, no estamos frente a una cuestión sencilla y tampoco es nada fácil explorarla. Lo que sí es sencillo concluir, por ahora, es que las personas pueden beneficiarse de un modelo terapéutico que tenga en cuenta el género en sus experiencias de vida. Y esto desde todos los detalles, incluso los más pequeños. Partiendo, por ejemplo, en los formularios para registrarse a algún tipo de consejería, y las opciones que tienen disponibles para indicar el género con que se identifican los pacientes.

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