Daddy issues, la teoría del apego y otras relaciones

Daddy issues ha sido el término más popular para hablar de la conexión entre las relaciones en la infancia y las relaciones románticas. Esto viene de una extensa observación sobre las formas de apego. Se puede ir de la teoría a la práctica, en las relaciones amorosas.

Qué es la teoría del apego

El apego como vínculo ha sido identificado desde los patos hasta los humanos. Los estudios y las teorías han resultado del trabajo de numerosos académicos a lo largo de varias décadas. La teoría del apego ha sido una de esas producciones colectivas. Algunas veces en línea con la obra de Freud, algunas veces en ruptura con esta. La principal, tal vez, está en la identificación de las fuentes de alteración emocional, ya no en un conflicto interno entre las pulsiones internas (agresivas y libidinales) del individuo, sino en su conexión con la red familiar. John Bowlby una de las figuras principales detrás de la teoría (que en realidad es un trabajo a varias manos) observó que las experiencias familiares eran una causa importante, e incluso básica, de alteración en los niños. En ese sentido, las relaciones inter-generacionales tenían repercusiones psicológicas que valdría la pena explorar.

Mary Ainsworth, otra de las figuras en el desarrollo de la teoría, había trabajado previamente con William Blatz, quien la introdujo en Security Theory. En esta se identifica la relación de dependencia segura del individuo hacia sus padres como base para explorar situaciones no familiares.

La seguridad familiar en las primeras etapas es de tipo dependiente y forma una base a partir de la cual el individuo puede trabajar gradualmente, formando nuevas habilidades e intereses en otros campos. Cuando falta la seguridad familiar, el individuo se ve obstaculizado por la falta de lo que podría llamarse una base segura desde la que pueda trabajar.

Mary Ainsworth, An Evaluation of Adjustment Based Upon the Concept of Security, p 45.

La teoría del apego como función natural

El concepto de apego parte de la identificación de este tipo de lazo afectivo como una función natural que persiste, incluso en la vida adulta. En principio la teoría se ha desarrollado a partir del particular lazo del bebé con su madre. Los efectos visibles de la separación entre monos rhesus y sus madres abrían la discusión sobre la función de las reacciones emocionales en caso de separación. De hecho, las observaciones de los lazos (y las separaciones) en gansos y otro tipo de pájaros sugería la existencia de un complejo vínculo relacionado con la supervivencia en mamíferos y aves.

Ainsworth escribía para el caso humano que el lazo tejido por el apego “se incorpora al sistema nervioso, en el curso de la experiencia y como resultado de esa experiencia del bebé con sus transacciones con la madre” (Ainsworth, 429).

Ansiedad por separación

La teoría tiene base en lo experimental. La obra de Ainsworth se basó en los datos recolectados en dos estudios. Uno en Ganda en el que reclutó a 26 familias con bebés no destetados (de 1 a 24 meses de edad) a los que observó cada 2 semanas durante 2 horas por visita durante un período de 9 meses. El otro en Baltimore con 26 familias que terminaba a las 53 semanas. Finalmente en The Strange Situation, una serie de veinte minutos con ocho episodios, la madre y el bebé son introducidos en una sala de juegos en el que posteriormente ingresa una mujer desconocida. Mientras la mujer desconocida juega con el bebé, la madre se marcha brevemente para regresar poco después. Se produce una segunda separación durante la cual el bebé está completamente solo. Finalmente, la mujer desconocida y luego la madre regresa.

Las observaciones respecto a las respuestas ante la separación (y posteriormente ante el rencuentro con la madre) permitieron la creación de un sistema de clasificación de tipos de apego. Aquellos con sentimientos positivos hacia su madre frente al retorno (seguros); otros con relaciones marcadamente ambivalentes (ambivalentes); y un tercer grupo con relaciones inexpresivas, indiferentes o incluso hostiles hacia la madre en el rencuentro (evasivos).

Madre, sociedad y relaciones afectivas

En la segunda posguerra en Europa se presentaban numerosas posibilidades de observar los efectos negativos de la separación entre madres e infantes. Esto se materializó en la publicación en 1951 de Maternal Care and Mental Health, un reporte de la OMS a cargo de Bowlby. El reporte vendió 400.000 copias, circuló en 14 idiomas y tuvo una segunda edición, un hit comercial que podría simbolizar una preocupación colectiva en la época.

La relación que se establece con la madre es el punto clave en esta aproximación. Bowlby, en su informe para la OMS, escribe que es esencial que en la infancia se establezca un vínculo cálido, íntimo y continuo con la madre (o la figura que le sustituya). La satisfacción del contacto de la madre con su criatura es lo único que garantiza el nivel de devoción que necesita el cuidado de un niño. De otra forma proporcionar tal atención sería imposible. En esta parte el apoyo de la comunidad es imprescindible para garantizar la salud de este vínculo privado entre la madre y su hijo: proveer los elementos necesarios para la seguridad de la madre en el periodo de crianza. Finalmente, ayudar a los niños incluía también ayudar a los padres.

Así como los niños dependen absolutamente de sus padres para su sustento, en todas las comunidades más primitivas, los padres, especialmente sus madres, dependen de una sociedad mayor para la provisión económica. Si una comunidad valora a sus niños, debe apreciar a sus progenitores.

Bowlby, Maternal care and mental health. (World Health Organization Monograph)

Con esto se va desde la crianza a las políticas públicas, pero los alcances de este tipo de relación con los cuidadores tienen repercusiones que se extienden de la etapa de crecimiento del individuo hasta sus relaciones amorosas futuras, la elección de sus esposos o compañeros de vida y la crianza de sus propios hijos. Es decir, aquellos años de vida resultan definitivamente trascendentales para el individuo y para la red que se teje posteriormente a través de ese individuo.

El apego en adultos

Las relaciones de apego en los adultos se convirtieron en un tema de estudio a partir de la década de los setenta. El trabajo de Shaver y Hazan consistió en trasladar los patrones de apego infantiles a los adultos. Se indicó que los adultos que se describen a sí mismos como “seguros”, “evasivos” o “ambivalentes” con respecto a las relaciones románticas reportan patrones correspondientes con las relaciones entre padres e hijos en sus familias de origen.

Se ha insistido en la oportunidad de entender más a fondo el desarrollo individual a través del estudio de los sistemas inter-conectados en las familias. Por ejemplo, como se da el vínculo con otras figuras más allá de la madre e incluso qué repercusión tiene la relación entre la pareja que asume la crianza en el individuo. Daddy issues ha sido el concepto más conocido popularmente. Se refiere a las problemáticas relaciones entre el padre y la hija. En la monografía de Bowlby el padre aparece como una figura secundaria cuyo rol principal consiste en proveer soporte emocional a la madre.

Daddy issues (y mommy issues)

La complejidad de las relaciones con el padre ya había sido observada desde otra perspectiva por Freud en sus referencias al “complejo del padre” (Father Complex). En este caso se trataba del concepto de la relación del hijo con la figura del padre y sus influencias en los deseos y asociaciones. Posteriormente, el término se ha usado para hablar de las relaciones problemáticas entre padre e hija y su influencia en las relaciones amorosas, como la elección equivocada de la pareja. Daddy issues incluye, entonces una asociación entre múltiples tipos de relaciones conectadas entre sí, elecciones, repeticiones y patrones en la forma de querer (y de aceptar el amor, como dirían en términos más pedagógicos).

En realidad las relaciones emocionales no responden necesariamente a ningún género como principio fundamental. Los hombres pueden tener también “daddy issues” (o “mommy issues”). El fenómeno no responde inicial o limitadamente a la experiencia social del género, sino al tipo de relaciones de apego que se desarrolla con las figuras familiares. Aunque claramente es posible discutir la construcción social dentro de los fenómenos emocionales y fuera de ellos, en las interpretaciones populares (daddy issues) y académicas.

Parece muy claro, de todas formas, que esos lazos establecidos durante la infancia corresponden muchas veces directamente con otras relaciones, de manera que es posible establecer una cadena de sentido hasta los primeros años de vida.

El enfoque actual

El tema es, después de todo, bastante complejo y existen numerosas posibilidades para explorar. Hasta ahora la más observada ha estado centrada en la madre y la infancia. El cuidador principal asociado usualmente con la madre, sugiere la discusión de las sociedades y el género dentro del campo de la psicología. Pero las relaciones de apego específicamente centradas en la figura del padre, hermanos o abuelos y la transmisión inter-generacional de las relaciones de apego son un campo relativamente nuevo para explorar.

En la vida adulta aún hay espacio para preguntarse por las relaciones emocionales en la infancia que desembocan en patrones de conducta y emociones que se repiten en las relaciones afectivas y en la crianza de la descendencia. Otro punto importante son las diferencias culturales, qué matices puede tener vivir en un lugar o en otro en la forma en la que nos relacionamos emocionalmente… Pero todas esas preguntas son tareas para el porvenir y lo relevante ahora, al menos para la audiencia en general, es atender al presente, lo que quiere decir, tener en mente que establecer lazos emocionales con una persona quiere decir justamente cruzar muchas experiencias, y las más trascendentales han ocurrido en los primeros años de vida.

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